Escribir, tengo que escribir. Ya perdí el ritmo. No sé cómo empezar, no sé qué decir. Y el simple hecho de que cada frase empiece con una connotación negativa delata mi apatía adquirida hacia la palabra expresada.
Puedo adjudicárselo a los astros, como tantas personas me han marcado. Sí, nací bajo la constelación de Acuario: “vos te escapás, vos huís siempre” me dicen. “Vos te aburrís, vos cambiás, vos sos inconformista”. Quizás me adueñé de ese manojo de características para excusar mi ciclotimia crónica, para disfrazar mis inseguridades y para justificar mi falta de constancia en cualquier aspecto de la vida.






















































